A punto de cumplir 25 años, me independicé de mi casa. Tenía ganas de comerme el mundo, un título universitario del ITAM recién obtenido y toda la confianza de quien cree que con trabajar duro basta.
No hice un presupuesto. Ni tenía idea del costo de vivir sola. Dieciocho meses después estaba viviendo al día. Los últimos días de la quincena estaba “monedeando”. Ya no tenía ahorros. Me sentía frustrada, avergonzada y, sobre todo, no quería regresar a mi casa como perro con la cola entre las patas.
Entonces llegó un nuevo trabajo donde me pagaban el doble. Sabía cuánto necesitaba para vivir bien, y el resto, lo ahorré. Empecé a aprender manejar mi dinero, con más conciencia. Mi primer descubrimiento: ganar más dinero no resuelve el problema si no sabes manejarlo.
Por más de 20 años trabajé en distintas áreas financieras de Coca-Cola, crecí profesionalmente, hice una Maestría en Dirección Internacional y, luego, regresé al ITAM a dar clases.
Hace unos 5 años, tuve una conversación con mi hija adolescente que cambió todo. Ella me estaba contando sus planes para cuando se independizara. Yo empecé a explicarle todo lo que necesitaba tomar en cuenta, yo ya había pasado por ahí. Cuando terminé, me miró y me dijo:
“Mamá, ¿por qué no nos enseñan esto en la escuela en vez de enseñarnos química?”
Y tenía razón. Así que decidí aprender finanzas personales para enseñarles a los jóvenes, y a sus mamás.
Saber manejar tu dinero es una habilidad básica de vida. La educación financiera no debería llegar cuando ya estamos endeudadas, preocupadas o sintiendo que vamos tarde. Debería llegar antes, desde casa.
Complementando mi conocimiento en finanzas empresariales con finanzas personales, hoy acompaño a emprendedoras con hijos, para que el manejo del dinero no sea una fuente de estrés, ni de conflicto. Para que de verdad tengas un negocio, no un hobby caro y para que nuestros hijos crezcan aprendiendo a manejar su propio dinero, de nuestra mano.
Por que nadie quiere mantener hijos adultos, y nuestros hijos no quieren mantener padres ancianos.